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La Norma General Nº18 y la eterna lucha por los Campos Clínicos

El tema de los Campos Clínicos ha sido bastante sensible los últimos años y es de los pocos que une tan fuerte y transversalmente a los estudiantes de Medicina.

Por Pablo Garay


El tema de los Campos Clínicos ha sido bastante sensible los últimos años y es de los pocos que une tan fuerte y transversalmente a los estudiantes de medicina, ¿y cómo no va a hacer así?, cuando  es el pilar fundamental de la formación médica.

Para contextualizar un poco el tema, basta mencionar que antes de 1990 existían en Chile 6 escuelas de medicina, la mayoría de las cuales había tenido un desarrollo armonioso y complementario con los centros asistenciales a los cuales se habían asociado. Sin embargo en los últimos 20 años ha habido un crecimiento exponencial en cuanto a la creación de nuevas escuelas (27 hasta el 2008) y al parecer este proceso no se detendrá.

Esta situación evidentemente ha repercutido en la utilización de los espacios de los estudiantes, y a causado conflicto a todo nivel, en parte porque a estos se les ha asignado valores en relación a las demandas del mercado, donde las universidades privadas llevan una enorme ventaja frente a las estatales en cuanto a recursos económicos.

En base a esta lucha es que hace algunos años, por presión del colegio médico, los decanos de las facultades de medicina (ASOFAMECH) y  estudiantes de medicina (ASEMECH) se logró que el Ministerio de Salud dictará la NGA nº18 en la cual se busca regularizar la utilización de campos clínicos, los cuales muchas veces se hacía de palabra y velando a las buenas intenciones de ambas partes, desconociendo la trayectoria histórica y méritos alcanzados a lo largo de los años.

En base a esto, los puntos importantes y que hay que tener presentes, son que por DFL sólo podrá existir una escuela de medicina (puede haber de otras carreras o postgrado) a la cual se le asignará el carácter de exclusividad siempre y cuando cumpla con por lo menos el 80% de los cupos que la Capacidad Formadora dicte (en pocas palabras la cantidad de estudiantes que un establecimiento podría llegar a recibir), de no ser así pueden cohabitar 2 universidades siendo prioritaria la que cumpla de mejor manera las condiciones de la norma y no en el mismo periodo (eso significa que si ves niños de medicina con otra insignia en el hospital, la norma no se está respetando).

Sin embargo, esta norma actualmente no se respeta en varios aspectos, continúan las cohabitaciones, los tratos entre decanos y directores de hospital al margen de la ley, la irregularidad en la evaluación de la Capacidad Formadora (lo que no sólo afecta a estudiantes, sino también a los pacientes) y no existe una real preocupación por parte del Ministerio ni de los Directores de los Servicios de Salud por hacerla cumplir.

Es por ello, que es fundamental que el nuevo ministro de salud cite a un CONDAS (en el cual se discuten y deciden las normativas docente-asistenciales y en la cual existe participación estudiantil por medio de ASEMECH) sin embargo para no dar jugo y llegar con datos duros es necesario un catastro de los actuales servicios utilizados por los estudiantes y cuáles son las normas docente asistenciales vigentes, eso es pega de los CEMs (y deben ser presionados por los estudiantes para hacerla) pero todos podemos colaborar a regularizar esta situación simplemente dando aviso de las anomalías evidentes del incumplimiento de la norma a tiempo y participando de las discusiones que en nuestros CEMs se genere.

Escribe en Revista La Lupa
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